miércoles 30 de enero de 2008

...Buscando un lugar por donde salir de aquel lugar, las pezuñas comenzaban a sentirse debiles, la sangre que emanaban sus tobillos comenzaba a secarse y sentirse pegajosa y no las dejaban ver.
De pronto escucharon gemidos de dolor y a lo lejos vieron al cuerpo arrastrastre por el piso, era un terrible escena.
Las pezuñas habian logrado subir a una ventana, dando brincos por los muebles y lamparas, se sentian muy debiles, pero sacaban fuerza de los uñeros, su aventura recien comenzaba...
El dueño de las pezuñas, las vio saltar por la ventana, el pobre no podia creer lo que veia ¿como habia sucedido? ¿en que momento se habia cortado o le habian cortado los pies?; las manos que no podian transmitirle al dueño que sucedio, se sintieron tristes porque ellas eran las culpables de la desgracia de ese hombre, ellas dejaron en libertad a los pies...¿y ahora quien iba a poner al cuerpo de pie?
Las pezuñas brincaron por la ventana, cayeron a un suelo frio y humedo que era nuevo para ellas, todo era nuevo...
Andaron por la calle despacio, observando cada detalle, reconociendo el suelo y luego se dedicaron a buscar un lugar para descansar, la sangre se habia secado, ya estaba amaneciendo y estaban cansadas por la caminata nocturna, no saben cuanto caminaron, ni mucho menos donde estaban, vieron una tienda abierta,bastante abandonada y entraron sigilosamente, pues sabian que su presencia alborotaba a las personas que no tenian el mas minimo conocimiento de los grandes que iban a ser ellas algun dia...